Voy a congelar aquella sangre, como es congelar los dientes cuando no sales con bufanda. Como es congelar las manos si no tienes tacto. Entonces no podré hablar, no podre tocar, no podré pensar. Buscaré un dibujo ciego que me haga reír todos los días y contaré todas las hojas secas que pise si paso por un pasillo lleno de árboles
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